
- AÑO: 1989
- DIRECTOR: ROB HEDDEN.
- SUBGÉNERO: SLASHER CLÁSICO.
- TIPO DE ASESINO / M.O.: MACHETE.
- TIPO DE RESEÑA: CRÍTICA.
Rodada en 1989 la película empieza con una pareja teniendo sexo en una bote anclado en el lago cristal. Lamentablemente el ancla golpea unos circuitos eléctricos que hacen revivir a Jason nuevamente. Aquí nos damos cuenta que la reiteración en la falta de imaginación hace que las secuelas después de la parte 6, hagan de las películas subsiguientes muy predecibles. Al día siguiente, un crucero lleno de estudiantes universitarios parte hacia Manhattan con Jason a bordo, quien ha podido infiltrarse en el barco de alguna manera. Obviamente, en el barco todos van siendo asesinados lentamente hasta que llegan a la ciudad. Hay que tener en cuenta que Jason se encuentra en un estado deplorable. Ha pasado seis años pudriéndose bajo el agua, y es increíble las reacciones estúpidas y hasta casi tragicómicas que suceden una vez que nuestro asesino desembarca. Los últimos sobrevivientes del crucero son perseguidos por Jason, que durante la persecución mata a cualquiera que se cruza en su camino. Al quedar atrapados en un restaurante, los sobrevivientes entran en unas alcantarillas mientras son perseguidos por Jason. De alguna manera, en las alcantarillas Jason es herido con ácido corrosivo en la cara, y después es arrastrado por residuos tóxicos mientras que los dos supervivientes logran escapar. La verdad la película nunca logra tener una lógica y una trama definida, solo es una persecución de Jason sobre personas que ni siquiera conoce. Lo que más repudio de la película es que corta con la originalidad ambiental de Crystal Lake, aquel lugar boscoso y rodeado de agua que da la sensación de no tener escapatoria alguna.